El
periodo helénico se comprende entre el año 320 a.C. hasta el año 250 d.C. Es
reconocido este periodo como el imperio heredado de Alejandro Magno, donde se
estableció la hegemonía y este hecho trajo implicaciones en la libertad comercial,
política, y cultural de los estados que fueron sometidos. Este periodo es
caracterizado por la creación de escuelas que reprodujeron a su manera la
filosofía de Platón, Aristóteles y algunos Presocráticos. Estas escuelas
(neoplatonismo, los cínicos, el epicureísmo, el estoicismo) aportaron de forma
significativa en la concepción de hombre, de alma, de cultura y de relación de
poder y sociedad para las civilizaciones posteriores.
Tras la muerte de Alejandro Magno, los Diadocos
gobiernan en las diferentes provincias y años posteriores, Roma invade
Macedonia y se convierte en Imperio asumiendo el poder. Durante esta época, se
desarrolla el cristianismo y este se encuentra fuertemente influenciado por el
mundo helénico y por las escuelas que se desarrollaron durante este periodo.
Se
entiende entonces, que de Sócrates, Platón, Aristóteles y algunos
presocráticos, surgen escuelas que se desarrollan por la tradición oral y por
los escritos que alcanzan a llegar de algunos de estos filósofos.
Una
de las escuelas de gran influencia e impacto durante este periodo, es la
escuela de los cínicos. La palabra “cínico” proviene de la palabra que en
griego se refiere a “perro”. Esta escuela se deriva del pensamiento socrático y
se reconocían por ser filósofos que andaban en la calle. Entre los
representantes de esta escuela se encuentran: Diógenes de Sinope, Bion de
Euristenes, Demonas, Crisostomo.
Los
cínicos comprenden la physis a partir de dos rasgos: Paraphysisn y Kataphysin.
Para ellos el paraphysin se refiere a una visión del hombre en contra de la
cultura y de la naturaleza, contrario a lo que representa el Kataphysin, que se
relaciona con el reconocimiento del hombre y de la physis según el ser, el
cosmos, en relación con la naturaleza. En este sentido, el paraphysin es
considerado por ellos como aquello que es artificial y consideran que las
normas hacen parte de eso que no es natural, por lo que ellos consideran que no
se deben seguir.
Los
cínicos por tanto, asumen un estilo de vida arbitrario a lo que la sociedad
propone, poniendo en entredicho la cultura y asumiendo que la vergüenza no es
natural. Su vida se encuentra enmarcada entre la disputa de vivir entre una
vida natural y libre, y una vida social y artificial. Esto lleva a considerar unas
actitudes y valores que son considerados como importantes para lograr vivir
según el kataphysin:
-
Encrateia: Entendida como el dominio de
sí, tanto en lo físico como en lo moral. La encrateia hace referencia a vivir
sin metas ni finalidades, para vivir plenamente el presente.
-
Ataraxia: Asumida como la
imperturbabilidad, esto es, no dejarse someter por el paraphysin y conservar la
serenidad de ánimo.
-
Basileia: Entendida como la soberanía,
esto es, el cínico se considera el único rey de su vida, sus reacciones, sus
pasiones.
-
Filia: El amor, la fraternidad y amistad
que caracterizaba a esta escuela.
-
Parresia: entendida como la libertad en
el habla, la honestidad y honradez. (Homologuein)

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